Un día normal por la calle, encontré aquel local, que tantos viejos y buenos recuerdos tuve en él.El edifico aún conservaba la estructura, y cuando nadie veía, decidí entrar... por adentro aún quedaban muebles y objetos de cuando yo estaba allí...La vieja gramola aún seguía en pie...y en la barra. 'oh aquella barra' pensaba.. Allí la conocí..
Era noche de verano, el local estaba a rebosar, yo tenía a un amigo que jústamente, era el dueño del local, yo algunas veces me metía a ayudar en la barra como barman, la verdad, no se me daba mal. Pero aquella noche, todo cambió en mi vida, por la puerta doble, entró la persona más alegre que pude conocer, llevaba un vestido corto, si recuerdo bien, azul marino, destacaba mucho...y unos tacones de color negro. La verdad, no me fijé mucho en lo que llevaba..Pero su cuerpo..tenía un rostro en el que nunca faltaba una sonrisa y unos ojos como si fueran el mismo lucero...
Yo la invité a bailar, ella se abrazó a mi, no lo pude evitar, se me sonrojaron las mejillas, me estuvo preguntando sobre mi, de donde era, mi carrera...Cuando cerró el local empezó a llover, ella vivía lejos, lo cual me impulsó a llevarla a mi casa, le di ropa para que se cambiara, se quedó dormida en el sofá, pero la llevé a mi cuarto y yo me quedé en el sillón..A la mañana siguiente, ella ya no estaba y en la entrada había una nota 'Gracias'. Desde ese día, iba todos los días al local, a esperar si venía, pero nada...
Recordando esta historia me senté en un taburete que había por allí, una persona entraba por la puerta, me giré y sentí la misma sensación que aquel día..su cara había cambiado mucho, pero era ella estaba seguro, sin preguntar quien era, ella vino hacía mi y sin motivo me abrazó, desde ese día nunca la he vuelto a dejar...
Ahora está sentada al lado mío mientras vemos a nuestros nietos correr por el patio...
Si doy un paso atrás, todas las cosas importantes que he hecho, como promesas y juramentos, habrán sido en vano y nunca jamás podrán volver.
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