Si doy un paso atrás, todas las cosas importantes que he hecho, como promesas y juramentos, habrán sido en vano y nunca jamás podrán volver.
7/1/12
Todo es posible
Yo antes me encargaba de decorar el escenario con el motivo de la obra y dar los últimos toques a los vestidos en un teatro. Pero, un día decidí ir a más, y me contrató la decoradora de casas del lugar. Yo de mientras ponía lo que ella me ordenaba, hacía bocetos para luego enseñárselos. Un día mi amiga Amelia, me pintó y vistió como la Reina de las Nieves, la verdad que estaba realmente guapa. Íbamos a una fiesta , pero mi jefa me llamó para ir a su casa, a recoger unos planos. Cuando entré, me imaginé a mi con esa casa y ese lujo. Al salir me monté en el ascensor y al tiempo un muchacho moreno, de ojos verdes, altísimo, de buen ver, la verdad, entró. El ascensor bajaba y la luz se entrecortaba, de pronto se fue la luz y el ascensor paró inesperadamente, del miedo me agarré a él, y nuestras miradas se cruzaron, en ese momento el me dió un beso, la puerta de abrió, salí corriendo sin decir nada. Fui con mi amiga y le expliqué lo que pasó, ella dijo que sería el idóneo si lo volviera a ver. Al día siguiente mi jefa me llamó, fui a su despacho, le di ideas para decoraciones. Alguien entró por la puerta, me giré y era él, pero para mi desgracia él no me reconocía, y encima era el novio de mi jefa...Le pidió que decorara su casa para un presentación, aceptó. Por la tarde fui a su casa para saber como podría decorarla. Vino mi jefa y de mientras desayunaban yo tomaba medidas, él me miraba y se reía Esa tarde empecé a dibujar ideas para la casa, y al día siguiente se los enseñé a mi jefa, me respondió negativa, '¿Pero esto que es?'. Él vino a ver las ideas, mi jefa le enseñó las suyas, pero a él no les hizo gracia, entonces cogió mis dibujos y se los enseñó, le encantaron y alegre se marchó. Mi jefa respondió 'Esto es el trabajo, como digas algo te verás como antes' Después de eso me callé. Amelia, me llamó para ir al café, estábamos hablando, lo vi entrar y le rogué que no mencionara nada. Él se acercó y le saludé, Amelia se lo iba a decir pero le daba patadas para que no dijese nada, él riendo dijo ' Me gusta el café que trajiste de aquí, vendré más' A la mañana siguiente me llevé a Amelia para que me ayudase a decorar, por la puerta entró la jefa, y mi amiga cansada de ver como se ponía mandona con nosotras sin querer , le golpeó en la nariz, rompiéndola. Ella histérica gritó 'Nadie puede verme así' Al rato entró por la puerta él, yo le dije que tenía que ir a por adornos, para la casa, se ofreció venir conmigo. Paseando por la calle viendo como estaba todo iluminado, el me invitó a dar una vuelta en un coche de caballos, hacía frío y me pasó su abrigo por la espalda. Al bajar fuimos a su casa para dar los últimos toques, me dió un regalo, era una colección de las películas que más me gustan, y me afirmó con una sonrisa 'Vamos a verlas' Estuvimos toda la noche viendo películas, cuando teníamos hambre, me preguntó si quería comida china le respondí 'Me encanta', por la penúltima película me quedé dormida. Al despertarme estaba tapada con una manta, él me abrazaba. Escuché abrirse la puerta, me asomé y era la jefa, alterada me levanté y fui a recibirla, furiosa, me preguntó ' ¿Que hacíais?' No sabía que decir, y ella viendo lo que pasaba me ordenó recoger los platos y me despidió al instante. Me fui a casa de Amelia, llorando , le conté todo. Un hombre del teatro habló con él, tenía dudas, hacía tiempo compró un anillo para mi ex-jefa, pero ahora no sabía que hacer, no sentía lo mismo desde hace mucho, le dió un consejo y a partir de ahí, empezó a comerse la cabeza. Ella encontró el anillo, y para que se acabase todo, se lo puso y anunció públicamente que se iba a casar con él. El día de la función fui a ver a Amelia. Él apareció entre los vestuarios. Se acercó y me preguntó porque lo había dejado, yo extrañada respondí '¿Yo lo he dejado? ¡Fue tu futura esposa la que me echó, todos los preparativos y las ideas, fueron mías, ya sé que no me creeras pero es así!' Se quedó sin palabras. Su futura esposa estaba acusándome. De pronto un foco le dió en la nariz, y se vió la antigua herida. Entrando en el ascensor, él entró conmigo, se puso delante mía pidiendo perdón, mirándome a los ojos se dió cuenta de quien era yo, al final el anillo llevaba mi nombre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)
No hay comentarios :
Publicar un comentario